La Fibra E

Desde septiembre del año pasado se empezó a hablar de la “Fibra E”, luego de que el presidente la diera a conocer como una de sus 10 medidas para retornar la confianza en el gobierno durante la segunda mitad del sexenio. En octubre se publicó la resolución en el Diario Oficial de la Federación, en donde se explican minuciosamente las modificaciones aplicables para que las Fibras E pudieran entrar en vigor en el Mercado de Valores. Hoy, meses después de su apertura, todavía no se ha colocado la primera Fibra E y la gente se sigue preguntando ¿qué son y por qué aún no les tengo confianza? Este artículo nace con intención de contestar estas interrogantes.

Bucks Gainer Advisory Services

Fuente: Bucks Gainer

Para empezar, el término “Fibra E”, hace referencia a un Fideicomiso de Infraestructura en Bienes Raíces (FIBRA), con una cartera de proyectos inmobiliarios que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). De esta manera, el público inversionista (institucional e individual) puede decidir comprar certificados y gozar, en teoría, del rendimiento del fondo y de sus bajos impuestos. Por su parte, al emitir certificados, el fideicomiso contará con mayor liquidez para contribuir al desarrollo de infraestructura del mercado inmobiliario mexicano.

Desde su debut en 2011 hasta principios de 2016, estas Fibras inmobiliarias han ido ganando la confianza de los inversionistas[1]. Hoy existen 11 Fibras en el mercado mexicano con un valor de capitalización por 443 mil millones de pesos (aproximadamente un 5% del total de mercado de valores en la BMV[2]). Por su parte, éstas representan una cartera diversificada de proyectos grandes, medianos y pequeños, como hoteles, centros comerciales, edificios departamentales, de oficinas, parques industriales, etc.

Ahora, si a este mecanismo le agregamos la Reforma Energética actual, en donde se requieren cantidades enormes de capital para poder detonar todo su potencial y también combatir la falta de liquidez gracias al desplome en los precios del petróleo, nos encontramos con el nacimiento lógico de la Fibra E. Es así como llega este vehículo financiero; por un lado para invitar al público en general a invertir en la Reforma Energética, y por otro, para proveer un mecanismo que pueda suplantar la caída del presupuesto federal.

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Las características de estas fibras son dignas de todo un estudio. Para efectos de este artículo, destacaremos que la emisión al menos el 70% del fideicomiso deberá estar invertido en entidades mexicanas, mientras que el remanente, en valores a cargo del gobierno federal[3]. Se deberá distribuir, cuando menos una vez al año, al menos el 95% de las utilidades antes de impuestos. Y por último, se estipula que exclusivamente podrán invertir en:

  • Hidrocarburos: Tratamiento, refinación, enajenación, comercialización, transportación y almacenamiento de petróleo. Procesamiento, compresión, descompresión y regasificación; transporte, almacenamiento, distribución y expendio de gas natural; así como transportación, almacenamiento y distribución de petrolíferos y el transporte por ducto y almacenamiento de petroquímicos.
  • Actividades de generación, transmisión o distribución de energía eléctrica.
  • Proyectos de inversión en infraestructura: Caminos, carreteras, vías férreas y puentes; sistemas de transportación urbana e interurbana, puertos, terminales marítimas e instalaciones portuarias; aeródromos civiles, crecimiento de red troncal de telecomunicaciones, seguridad pública y readaptación social; agua potable, drenaje y alcantarillado[4].

¿Quiénes participarán?

Los primeros interesados a participar son PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). De hecho, el director general de la CFE dijo que para este año capitalizaría un total de 10 mil millones de pesos  en torres y activos de transmisión vía las Fibras E. No obstante, muchas otras empresas han expresado su interés en dicho instrumento. Empresas como ICA, OHL México, Afore XXI Banorte, IEnova, Alfa, Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL), Asur, Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), Pinfra y América Mobil, por mencionar algunas.

A su vez, el presidente de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB) recordó que se esperan cerca de seis colocaciones este año. La Consultora Ernst & Young estima que para el 2020 las inversiones en estos instrumentos podrían alcanzar unos 70 mil millones de dólares, ofreciendo flujos estables a largo plazo con un rendimiento anual entre 6 y 9 por ciento[5]. Además, el tenerlos bajo el escrutinio de la Bolsa Mexicana de Valores (una entidad financiera privada) da una sensación de seguridad al inversionista. Al final del día, esta entidad financiera está supervisada por Comisión Nacional de Bolsa de Valores y regulada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Pero, retomando el tema de la confianza ¿será que con todo ese dinero invertido en Fibras E, todo va a ser color de rosa? La respuesta sencilla es No. Como sabemos, no todo es tan fácil como invertir y recibir intereses. Para contestar de manera más elaborada, basta ver los rendimientos recientes de las Fibras inmobiliarias en México, así como la contraparte de las Fibras E en Estados Unidos.

La historia al norte del Rio Grande.

La Fibra E tiene sus orígenes en Estados Unidos en donde ha estado evolucionando desde 1981 bajo el nombre de Master Limited Partnerships (MLPs). Desde ese entonces, múltiples reformas a su estructura los han convertido en un vehículo de inversión para el sector energético con un abanico de oportunidades mucho mayor al descrito para nuestras Fibras E. En Estados Unidos su principal mercado es el transporte de hidrocarburos y, contrario a México, desde el 2008 se permite que los MLPs participen en actividades de exploración y producción[6].

El siguiente gráfico explican la correlación de estos MLPs con el hecho que la Reserva Federal tenga sus tasas de interés por el suelo (y por ende, empuje a los inversionistas a buscar alternativas en el mercado); el boom de la industria del Shale Gas, y el desplome del precio del petróleo:

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Fuente: Alerian MLP Fact Sheet

En ella se muestra el rendimiento equivalente de haber invertido mil dólares hace 10 años en MLPs (en AMZ – un índice insignia de MLPs[7]) de Estados Unidos. Como podemos ver, los años después de la crisis del 2008 vieron un incremento substancial en su rendimiento, especialmente si se le compara con mecanismos de inversión similares. Con el mayor rendimiento vinieron mayores inversionistas, se abrieron más proyectos energéticos y por consecuencia, se tuvo un instrumento que apoyo el incremento exponencial de la producción de Gas Shale. Para finales del 2013, la historia de la sobreproducción dio un giro de 180 grados.

Ahora, de los más de cien MLPs en el mercado estadounidense, si sólo tomamos la tercer semana de enero 2016, y analizamos el rendimiento de los mejores y los peores tenemos lo siguiente:

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Fuente: MLP Guy

Una clara seña de la inherente volatilidad en este tipo de mercados, especialmente cuando el precio del petróleo está ocasionando que decenas de compañías cierren sus operaciones. El impacto en el panorama general es todavía más impresionante. De la mano con la gráfica anterior, de finales del 2014 a finales del 2015, el valor del mercado de los MLPs paso de 511 mil millones de dólares a tan solo 333[8].

Por nuestra parte, México tampoco ha tenido una historia envidiable en cuanto al rendimiento de sus Fibras Inmobiliarias. El año pasado los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes – considerados un medio seguro, aunque sólo ofrecen un poco más de la inflación) tuvieron mejores rendimientos que las Fibras[9].

¿Entonces, qué tenemos que hacer? Para empezar, tener paciencia. Actualmente, estamos esperando que la primera colocación de una Fibra E sea este primer trimestre. Una vez emitida, se tendrán que analizar la calidad y liquidez de los proyectos a los que se pretende invertir, para poder determinar su competitividad. Pero para efectos del argumento, adelantemos el reloj y supongamos que ya existen Fibras E en el mercado, que se ven bastante atractivas y decidimos comprar. Como inversionistas, que entendemos la naturaleza cíclica de esta industria, debemos considerar que los mejores rendimientos serán a largo plazo.

Es importante entender que el hecho que los mercados de valores (especialmente energéticos) no estén dando sus mejores rendimientos, no quiere decir que las Fibras E no sean una buena idea. Al contrario, el rendimiento actual es un reflejo de los mercados mundiales, y al igual que el precio del petróleo, éstos eventualmente subirán.

Lo que también es importante entender es que tampoco las Fibras E van a ser la panacea de todos los males. Estos mecanismos son sólo una herramienta de muchas para poder capitalizar las oportunidades de nuestro país. Como diría Miguel Labardini, experto en temas energéticos mexicanos, “Éste es un paso intermedio, lo que está haciendo el gobierno federal es probar el mercado para ver qué tanto del problema financiero de la industria energética se puede resolver de esta manera, y qué tanto se va a tener que resolver de otra manera…”[10]. En síntesis, si bien es cierto que muchos proyectos inmobiliarios no habrían sido posibles sin el mecanismo de las Fibras y lo mismo se puede esperar de las Fibras E, sería erróneo suponer que sólo con estos mecanismos vamos a poder sacar a la Reforma Energética adelante, o rescatar a Pemex, por ejemplo[11].

FIN

Notas a píe de página:

[1] Inmobiliare – FIBRAS ganan confianza de los inversionistas mexicanos

[2] Información al cierre de Mercado del 28 de Enero, de acuerdo a la Bolsa Mexicana de Valores.

[3] KPMG – Se crea FIBRA E para proyectos del Sector Energético 

[4] Bolsa Mexicana de Valores – Boletín de Prensa

[5] EL Financiero – Fibra E un instrumento rentable y de bajo riesgo.

[6] Alerian – MLP 101 – Nosotros dejamos eso para la Ronda Uno.

[7] Basándonos en el índice insignia de los MLPs – Alerian index – el cual incluye alrededor del 75% de los MLPs en EU.

[8] Alerian – Figures and tables

[9] Forbes – Las 8 sombras que se ciernen sobre la Fibra E

[10] Excelsior – Como funciona la fibra E

[11] Al terminar la redacción de este artículo, el gobierno estaba considerando inyectarle dinero a Pemex, mientras que ellos mismos se encontraban emitiendo más deuda.



Categorías:Conceptos, Economia, Reforma Energetica

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1 respuesta

  1. Muy actualizado y por demás interesante

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