Los subsidios y el futuro energético

La energía y su consumo están directamente ligados al crecimiento de un país: entre mayor acceso tenga una población a la energía fiable y económica, los ciudadanos tendrán mayor potencial para producir y mejorar su calidad de vida[1]. Para demostrarlo, basta comparar la gráfica de la evolución del consumo de energía eléctrica en México con la variación Producto Interno Bruto (PIB), un ejercicio que la Secretaría de Energía ya ha hecho y se puede ver en la siguiente gráfica. En ella se muestra cómo el consumo energético bajó en tiempos de recesión, y cómo se incrementó en tiempos de crecimiento.

1 Evolucion energía

Grafica #1 – Fuente: SENER

Las matemáticas hacen la conexión con la reforma energética muy directa: en el futuro se espera mayor crecimiento, por lo tanto, habrá más demanda energética y hace sentido trabajar en impulsar el desarrollo de la industria. ¿Pero qué pasa una vez que a ésto le agregas los subsidios?

Las gasolinas

2 Subsidios mundiales.png

Figura #1 Subsidios estimados a los combustibles fósiles en 37 países en desarrollo distintos (figuras en miles de millones de dólares) – Fuente: Agencia Internacional de Energía

Internacionalmente se gastan alrededor $500 mil millones de dólares al año en subsidios a los combustibles fósiles[2]. La excusa es bajar artificialmente los precios de las gasolinas y diesel para que la gente con menos recursos pueda tener mayor acceso a ellas. Según esta misma lógica, un precio elevado en la gasolina elevará el costo de todo, elevando la inflación. Pero si esto fuese correcto, no tendría sentido que Venezuela tenga la peor inflación del mundo, sabiendo que tiene uno de los costos más bajos en gasolinas[3]. Lo cierto es que, al ponerse en práctica, esta política ha probado ser altamente contraproducente.

En México, las dos últimas administraciones incentivaron una política de subsidio a los energéticos, bajo la justificación de ayudar al consumidor y reducir el impacto de la alta volatilidad respecto al precio internacional (gráfica #2). De esta manera, el Gobierno Federal intervenía, a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), y protegía el encarecimiento exponencial tanto del transporte público, como de las actividades productivas[4].

3 Mex vs EUA

Gráfica #2 Costo de gasolina en México vs Estados Unidos – Fuente: Federal Reserve Bank of Dallas

Sin duda, la volatilidad del precio del petróleo tiene su costo en la economía de un país. De la misma forma que en la primer gráfica se liga el crecimiento de México con su consumo energético, en el 2005 un estudio ligó a las crisis petroleras con pérdidas en el PIB de Estados Unidos. El grado de impacto negativo varía de crisis en crisis, pero ese costo es semejante al costo los subsidios en México, por lo que podría argumentarse que es preferible tener una política de costos fijos que nos protejan de la volatilidad de los mercados internacionales[5] (más si consideramos que en México importamos 97.3% de las gasolinas al país[6]). No obstante, una política de precios controlados tiene un alto impacto en las finanzas del gobierno y no se distribuye equitativamente ni a las zonas que más lo necesitan. De hecho, un estudio realizado en el 2013 por el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. describe cómo el 20% más rico del país recibe casi 60% del beneficio total (ya que es un subsidio generalizado).

El sector eléctrico

Al igual que las gasolinas, el sector eléctrico también se encuentra altamente subsidiado por el gobierno. Los argumentos económicos a favor de remover los subsidios a este sector son igual de convincentes, ya que tan sólo este año la CFE recibirá un subsidio de 30 mil millones de pesos[7]. Un monto substancial que hace que compañías privadas se pregunten si realmente quieren entrar al mercado Mexicano, donde el campo no parece estar nivelado. A su vez, en nuestro país tenemos costos de energía poco competitivos y si fuésemos a quitarle los subsidios a la industria, estaríamos perdiendo mercado ya que empresas preferirían ir donde sea más barato. Como ejemplo, basta comparar las tarifas con las de los Estados Unidos, en México se paga alrededor de 25% más por electricidad o 73% si le removemos los subsidios[8]. En este caso ¿No sería mejor utilizar esto en la educación? La respuesta principal es que nadie votaría por alguien que este públicamente a favor de remover el subsidio y elevar el recibo de la CFE.

El ambiente

Otro costo que tiene el subsidiar energías existentes es que un precio bajo incentiva el uso desmesurado de combustibles fósiles a través de los automóviles. En México esta facilidad nos ha puesto en el lugar 25 mundial en consumo per cápita de gasolinas[9], lo que lleva consigo un costo ambiental por sus emisiones de gases de efecto invernadero. Por ello, se estima que si se removieran a nivel mundial todos los subsidios energéticos para el 2020, se disminuiría en un 10% las emisiones de gases de efecto invernadero[10]. A su vez, los precios bajos hacen que se desincentive el uso de energías renovables. ¿Quién querrá invertir en tecnologías renovables si el mercado eléctrico está subsidiado y el barril de petróleo está por los suelos?

Las buenas noticias

Afortunadamente el precio del barril se encuentra tan bajo que le han brindado la oportunidad a varios países para que empiecen a desecharse de esta política regresiva, en donde los pobres terminan subsidiando a los ricos. En nuestro país esto es algo que la Reforma Energética planteó desde su inicio a finales del 2013. La idea es liberar de los precios de los combustibles para 2018. Para ello, el 18 de noviembre del 2015 se publicó en el Diario Oficial de la Federación cómo van a funcionar las cuotas mínimas y máximas (EIPS) para los ejercicios fiscales de los próximos años. La idea es, según Hacienda, establecer disposiciones paulatinas para generar la competencia en el sector de los principales combustibles[11]. Al final del día un mercado competitivo se esmera en mantener los precios bajos.

Asimismo, las buenas noticias ambientales provienen del hecho de desincentivar el derroche en el consumo de gasolina y en el compromiso establecido en Ley de Transición Energética (LTE). Esta Ley, aprobada el pasado diciembre, se compromete a que para el 2024 se generará 35% de la energía eléctrica a través de energías limpias (en el 2014 nos encontrábamos en el 20%). En el ámbito internacional, México acordó en “Mission Innovation” doblar la inversión en la investigación de energías renovables para el 2018. Al combinarse, estas medidas ayudarán con nuestros compromiso de reducir las emisiones de gases efectos invernadero, ratificados en la recién conferencia de cambio climático COP21.

El área de oportunidad

Sin duda la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, la ley de transición energética y los compromisos ambientales nos muestran el lado positivo de la moneda energética actual. Una perspectiva opacada debido a la crisis mundial en los precios del petróleo y la situación de nuestra empresa productiva Pemex. Sin embargo, esto no quiere decir que todo será color de rosa cuando los precios del petróleo suban. A diferencia del sector de combustibles, remover los subsidios al sector eléctrico no están contemplados en la Reforma Energética. Desafortunadamente, el miedo político hace que el gobierno continúe controlando las tarifas en el nuevo contexto del mercado eléctrico.

Volviendo a la gráfica y pregunta inicial; el crecimiento de nuestro país no sólo esta ligado a su capacidad de consumir energía, sino también a sus subsidios. Si sube uno, suben todos, por lo que mantener los subsidios a la larga no serán sostenibles ni para la CFE ni para el gobierno. Si bien la CFE está en mejor condición que Pemex, no está operando con ganancias. Según sus Estados Consolidados Financieros del 2015, la pérdida de operación fue de $118,539 millones de pesos, comparados con $16,827 millones en el año anterior. Claramente, no se puede continuar bajo este esquema de tarifas eléctricas y en el mediano plazo se podría volver insostenible al tratar de competir con las compañías privadas que entren al país. De hecho, subsidios como estos han llevado a la bancarrota a compañías eléctricas en distintos países en vías de desarrollo[12] y no queremos llegar a niveles de restructuración forzada como los que vive Pemex actualmente.

4 Gasto Publico

Gráfica #3 – Fuente: CIDAC

Si queremos mayor acceso a energías limpias, tendremos que asumir su costo en las tarifas. Pero ¿qué sector consumidor va a asumir ese costo? ¿Cómo proteger del impacto a quienes menos tienen? ¿Cómo escalonarlo? Si se remueven los subsidios al sector eléctrico, ¿a qué segmento más necesitado se deben reubicar los recursos? Las respuestas no son sencillas, pero ya pudimos dar el primer gran paso con gasolinas. Existen múltiples casos de experiencia internacional que nos demuestra que si es posible removerlos y a la vez mejorar su futuro energético, por lo que no nos detengamos aquí. Busquemos las respuestas, elevemos el nivel de debate y enfoquémonos en la posibilidad de reestructurar y eliminar por completo los subsidios a los energéticos.

FIN

Notas a pie de página:

[1] Bill Gates – Energy Innovation – Why We Need It and How to Get It

[2] Columbia SIPA: Low oil prices: an opportunity for fue Subsidy Reform

[3] Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO) – Mitos sobre el subsidio a la gasolina

[4] Animal Político – Lo Barato nos sale muy caro – Los subsidios a los energéticos

[5] Noel Maurer – The Power and the Money – In mild defense of mexican gasolina subsidies

[6] Onexpo – Es Pemex casi importador neto de hidrocarburos.

[7] Periódico Reforma – Frena Subsidio Apertura Energética

[8] BNamericas – Mexico Reforms: A Revamped Power Market Prepares to Launch

[9] Ibid 3

[10] Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC) – Es posible reestructurar los subsidios energéticos.

[11] Periódico Excelsior – Liberan precio de gasolinas en 2016; adelantan propuesta para bajar costo

[12] Ibid 2



Categorías:Economia, Reforma Energetica, Sector Eléctrico

2 respuestas

  1. Me llama mucho la atención el tema de la CFE, que riesgos de impacto tendrán las empresas extranjeras o mexicanas que están invirtiendo en este sector ? les afecta el tema de subsidios o CFE lo absorbe y no se los impacta directamente? sin embargo esto es sano o conlleva riesgos a este tipo de inversiones?

    Saludos Alfredo Rocca

    • Hola Alfredo, disculpa por el comentario atrasado.

      La idea del sector es incentivar a que se venda más limpio y más barato. Hay diferentes modelos para poder participar como industria privada en toda la cadena y, en teoría, si tienes capital y experiencia para financiar tu proyecto es ventajoso poder conocer los costos y perspectivas de la “competencia”. Obviamente todo tiene su grado de riesgo y los subsidios juegan un papel, pero bueno, la intención aquí es incentivar la eficiencia.

      Saludos!

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