El recorte a la innovación – Segunda carta abierta al Director de Pemex

Estimado Dr. José Antonio González Anaya

A menos de un mes de haber asumido el cargo de LA compañía petrolera de nuestro país usted anuncia un plan que se enfoca en recortar la monumental cantidad de 100 mil millones de pesos en el presupuesto de Pemex este año. Aunque esto suena como un título amarillista, en realidad el recorte tiene sentido. Como se muestra en la siguiente gráfica, es normal que compañías petroleras reajusten sus presupuestos. En su caso específico (Pemex), si el presupuesto se había calculado en base a ingresos con un precio del barril de petróleo de 50 dólares promedio, hoy tiene sentido tener que sacar la tijera y recalcular en base a un precio más realista y conservador de 25 dólares.

1. wood mac.png

Fuente: Wood Mackenzie

Antes de continuar, debo reconocer y agradecer que en la presentación de dicho recorte estipulara que el ajuste se realizó contemplando a la seguridad industrial como una de las prioridades para la implementación y así no afectar la viabilidad de la empresa en el largo plazo. Si bien me gustaría pensar que algo pudo influenciar la carta pasada, el afán de esta carta no es recalcar el mismo punto, mi preocupación ahora es en base a lo mencionado en su comparecencia ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados. De acuerdo al discurso, 13 mil millones recortados consistieron en:

“…se disminuyo el gasto en dos direcciones corporativas: la Dirección de Recursos Humanos, cuyas funciones esenciales van a ser absorbidas por la Dirección de Administración, y segundo la Dirección de Investigación y Desarrollo Tecnológico que es la que se dedicaba a hacer investigación y desarrollo en el área petrolera, esta dirección va a ser absorbida por Pemex Exploración y Producción”.

El resto de ese monto proviene de recortar gastos no necesarios.

“…esto es un proceso de adelgazamiento corporativo bien importante que incluyó también la oficina del director general”.

En resumen, 13% del recorte total vendrá de fusionar un par de direcciones y en medidas de austeridad (reducción de viajes, viáticos y gastos). Esto normalmente también sonaría como un buen plan; quitar capas de gerencia y reducir gastos no esenciales liderando con el ejemplo. Pero dado que no tenemos mucha más información, estamos obligados a especular sobre la envergadura de dichos números y, usted entenderá, preocuparnos por la incertidumbre. Para empezar, ¿Por qué estamos poniendo a la Investigación y Desarrollo Tecnológico (I&D) en la misma canasta que los gastos no-esenciales? Como usted sabe, invertir en I&D significa invertir en el futuro de una empresa y siendo que usted está al frente de una empresa productiva del estado, invertir en I&D en Pemex significa invertir en el futuro de nuestro país. ¿Si estoy entendiendo bien, el recorte pone a Pemex Exploración y Producción (PEP), la filial con 98% de las pérdidas netas de toda la empresa en el 2015, como la única encargada de su futuro? Analicémoslo:

Los antecedentes

Como país, históricamente nuestro nivel de gasto en investigación ha sido preocupantemente menor al promedio mundial y el caso de Pemex no es ninguna excepción. Aclaro, esto no quiere decir que Pemex no aporte. Al contrario, entiendo que existe un compromiso ineludible ya que de acuerdo a la Ley Federal de Derechos, Pemex Exploración y Producción (PEP) está obligado al pago anual del Derecho para la Investigación Científica y Tecnológica en Materia de Energía (DEIME), aplicando la tasa máxima del 0.65% al valor anual del petróleo crudo y gas natural extraídos en el año[1]. Un porcentaje que será repartido entre fondos del CONACYT y el Instituto Mexicano del Petróleo[2].

2. world bank.png

Si bien esto logró que la empresa que dirige recaudara 8.4 miles de millones de pesos a favor de la innovación tecnológica en el 2013, tenemos que entender que este valor está ligado a un porcentaje de producción decreciente en nuestro país. Así, entre mas baje la producción (como lo ha estado haciendo desde la década pasada y como lo hará con el reciente recorte), menor será la contribución en el futuro. En síntesis, si le quita recursos a la innovación, el golpe es doble.

Tal vez se preguntará ¿Cuáles son los riesgos por falta de innovación tecnológica para Pemex específicamente?

Es aquí donde le sugiero referirse al “Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos y sus empresas productivas subsidiarias 2016-2020” que su antecesor dejó a mediados de diciembre del año pasado[3]. En ella confió en que se habrán detallado los siguientes riesgos a futuro:

  • No poder explotar recursos complejos propios, como Aguas Profundas y Gas Shale, se podrá traducir en una pérdida de asignaciones por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). De ser así, esto terminará afectando la tasa de restitución de Pemex.
  • En cuestiones de las otras filiales, como Transformación Industrial: no contar con una mejora continua de las refinerías nacionales, hacia una tecnología limpia que baje el precio de los combustibles, podrá rendirlas como obsoletas gracias a las tendencias ambientales y a la eficiencia de la competencia.
  • No poder cumplir con las metas de reducción de gases de efecto invernadero, así como el desarrollo de fuentes alternas de energía para combatir el cambio climático. Esto, por su parte, significará que Pemex no podrá diversificar su cartera de productos que substituyan a los petrolíferos, algo que dejará vulnerable a la empresa en el largo plazo.

Ahora… usted podría decir que se van a utilizar las herramientas de la Reforma Energética para atacar la falta de inversión interna. Herramientas, como los Farmouts, las Fibras E y las migraciones, que involucran terceros para así remontar a Pemex en un camino de convergencia tecnológica.

¿Pero realmente son ellos quienes tienen la tecnología para un futuro sostenible?

Si y no. Definitivamente estas empresas trasnacionales (especialmente las interesadas en la ronda 1.4 de aguas profundas) tienen la tecnología de punta, los recursos y la experiencia para emplearla en nuestro país. Pero esto no necesariamente quiere decir que sólo ellas fomentan altos niveles de investigación tecnológica en esta industria. Como se muestra en la siguiente gráfica, los porcentajes de 4 de las empresas más grandes han sido inferiores a lo que se le pide a Pemex, inclusive antes de la crisis del petróleo.

Porcentaje.JPG

Fuente: Reportes anuales de cada empresa.

Esto es debido a que estas compañías no actúan por si solas, también dependen de incentivos gubernamentales y de otras compañías de servicios para impulsar y desarrollar la implementación de tecnología. De hecho son compañías de servicios petroleros (como Baker Hughes, Halliburton y Schlumberger) quienes invierten constantemente de 2 a 3 puntos porcentuales en I&D, para mantenerse a la vanguardia de los avances tecnológicos. Así, fue que dentro de una compañía similar que George Mitchell ―el padre del fracking―, con tan solo 6 millones de dólares a lo largo de 10 años[4], pudo brindarle a la industria la mayor revolución tecnológica en décadas. La moraleja: no sólo es cuestión de cantidades, sino de consistencia. Es por eso que me preocupa que se vaya a recortar las capacidades internas de investigación en Pemex y que, en consecuencia, se le quite esa consistencia para llegar a niveles significativos de innovación dentro de la misma.

Aclaro que no estoy infiriendo que toda la carga del futuro tecnológico petrolero esté en sus hombros, ni mucho menos estoy en contra de que se usen las herramientas de la Reforma Energética para asistir a Pemex. Al contrario, es necesaria la libre competencia y el “contratismo” para sacar adelante conjuntamente a la industria del país. Asimismo, la participación del gobierno es trascendental. Como diría el libro “Why Nations Fail”; fomentar la innovación es primordial y es el Estado quien debe crear los incentivos para que la gente invierta e innove. La SENER lo resume de la siguiente manera:

 “Para lograr capturar estas oportunidades (de la Reforma) se requiere de la participación coordinada de todos, desde el Gobierno Federal, Estados, municipios, hasta universidades, centros de investigación, sociedad e industrias; es un esfuerzo sostenido y de largo plazo”[5].

Es por eso que diferentes países también ponen límites legales en la inversión hacia la I&D. A diferencia de Mexico, países como Brasil, Noruega y Colombia fijan límites inferiores, pisos de inversión mínima. Por ejemplo, en el caso específico de Brasil, la Ley establece que se debe invertir por lo menos 1%, mientras que la Agencia Nacional del Petróleo de dicha nación reporta que los montos que la industria destina, incluyendo a Petrobras, son en promedio casi el doble de lo requerido[6].

Obviamente esto es algo que usted no puede cambiar, pero lo que quiero resaltar es que de por sí nos encontramos por detrás de otras naciones en este aspecto. Por ende, debemos ser más cuidadosos cuando se trate de recortar gastos en Innovación. Así sea sólo en cuestiones de una Dirección que lleva poco tiempo trabajando; dejar de invertir en este apartado agrava un problema interno de Pemex, porque el marco legal nos obliga a depender de terceros al obligarnos a comprar equipos y soluciones “llave en mano” a quien las ofrezca el precio más bajo en el mercado mundial[7]. De seguir así, las mismas compañías que hoy vienen a ayudar terminaran adueñándose del mercado.

Tampoco pagar por los platos rotos es su culpa. En realidad es comprensible que los tiempos ameriten medidas drásticas. Viéndolo del lado positivo, justamente son estos los tiempos en los que más perceptiva está una organización al cambio. Nada mejor que una crisis y una serie de objetivos nuevos para brindar un sentido de urgencia que catalice la cooperación de la fuerza laboral. Si a esto le agregamos el hecho que el problema de Pemex es de liquidez, y no de solvencia, podremos considerar que no es demasiado tarde para revertir la situación mientras se hagan los cambios correctos.

Debido a lo anterior lo exhorto a tomar al área de Innovación y Desarrollo Tecnológico como una prioridad de corto, mediano y largo plazo en sus planes. Tal vez ya sea este el caso, por lo que le pido elimine esa incertidumbre. Si bien admito mi idealismo de la carta pasada, en este caso estamos hablando de realismo. Una empresa que no invierte en la innovación futura esta condenada a la mediocridad, a la sombra de la competencia. Tome esta oportunidad de cambio y vele por beneficios permanentes, por el futuro sustentable de Pemex. Todo mundo se lo agradecerá.

Saludos cordiales,

Merlin Cochran

FIN

Notas a pie de página:

[1] Auditoria Superior de la Federación – Derecho para la Investigación Científica y Tecnológica en Materia de Energía

[2] De conformidad con el artículo 254 Bis de la Ley Federal de Derechos, la recaudación anual que genere la aplicación del DEIME, se distribuirá de la forma siguiente: a) El 65.0% al Fondo Sectorial CONACYT-Secretaría de Energía-Hidrocarburos. b) El 15.0% al Fondo de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico del Instituto Mexicano del Petróleo. c) El 20.0% al Fondo Sectorial CONACYT-Secretaría de Energía-Sustentabilidad Energética.

[3] De acuerdo con el Artículo 14 de la Ley de Petróleos Mexicanos, “El Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos” se elaborará y actualizará con un horizonte de cinco años, y contendrá al menos… Los principales escenarios de riesgos estratégicos y comerciales de la empresa, considerando, entre otros aspectos, el comportamiento de la economía a largo plazo, innovaciones tecnológicas, tendencias en la oferta y demanda y cambios geopolíticos… y los principales riesgos estratégicos y comerciales de la empresa. Dicha presentación es un documento confidencial de Pemex, pero es público que la última copia interna salió a finales del año pasado.

[4] The Economist – Gas Works

[5] SENER – Estrategia Nacional de Energía 2014-2018

[6] El Financiero – Investigación Científica y Desarrollo del Sector Energético en alerta.

[7] Gerardo Gil Valdivia, Susana Chacón Domínguez y coordinadores – LA CRISIS DEL PETRÓLEO EN MÉXICO.



Categorías:Desarrollo Social, Pemex

3 respuestas

  1. Estimado Merlin,

    Respecto de tu carta y buscando aportar algunos elementos para tener un panorama más amplio te comparto que aunque a menudo se manejan los conceptos de Investigación y Desarrollo Tecnológico (IDT) e innovación como sinónimos esto en realidad resulta algo más que inapropiado.

    Es posible innovar utilizando mecanismos alternos a la IDT, incluso la IDT contiene dos conceptos bien diferentes respecto de los fines que persiguen y al perfil de los especialistas que los llevan a cabo por ejemplo.

    Si bien, la innovación es una condición para la competitividad esto no necesariamente implica cuantiosas inversiones y a la IDT como una única vía.

    Dejo mis datos en caso de que quisieras compartir una charla a este respecto para intercambiar opiniones y aportar algunos elementos más formales a este respecto.

    Saludos cordiales

    Atte.

    PhD. Marvin R. Rivera

    • Estimado Marvin, es muy cierto que los dos conceptos no son necesariamente intercambiables, por lo que te agradezco que te tomes el tiempo en escribir para aclararlo. Es cierto también que no todo depende de cuantiosas (o minúsculas) inversiones, el punto del articulo es reflejar que sin más información de la que se tiene actualmente uno está obligado a especular que la innovación y la IDT están relegadas a un tercer/cuarto plano, lo cual no debería ser el caso.
      Saludos y gracias de nueva cuenta,
      Merlin

  2. Me perece excelente el enfoque del artículo, recordemos que buena parte de las soluciones tecnológicas requeridas, se adquieren como servicio de un tercero. Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s